Francia ha activado una importante palanca de descarbonización al adoptar un ambicioso marco jurídico para los nuevos edificios. Esta nueva normativa, la RE2020, promete espacios de trabajo de alto rendimiento energético que también sean más agradables para vivir.
1 - Principales retos medioambientales en el sector de la construcción
En Francia, el sector de la construcción representa el 44% del consumo de energía y casi el 25% de las emisiones de CO2. Sólo el sector terciario -que incluye oficinas y comercios- es responsable del 15% del consumo energético del país y del 8% de sus emisiones de CO2. Además, consumen casi un 30% más de energía por m2 que los inmuebles residenciales y, a pesar de varios endurecimientos de la normativa térmica, el consumo final de electricidad no ha dejado de aumentar un 2% anual desde 2000.
Los edificios de oficinas son, por tanto, una parte importante de las políticas de control del consumo energético, y se ven directamente afectados por los nuevos requisitos medioambientales establecidos en la RE2020.
2 - ¿Cuáles son las consecuencias para la construcción de espacios terciarios como oficinas?
La Normativa Medioambiental para Edificios Nuevos (RE 2020) sustituirá a la Normativa Térmica de 2012 (RT 2012) a partir del1 de enero de 2022 para los edificios de viviendas y a partir del1 de julio de 2022 para los edificios de oficinas. Las reformas y ampliaciones también se verán afectadas, independientemente de su superficie, a partirdel 1 de enero de 2023.
En este apretado calendario, los profesionales de la construcción deben comprender las principales diferencias entre la normativa RE2020 y las anteriores normativas térmicas. Estos cambios marcan una ruptura con el pasado en el sector de la construcción.
La reglamentación térmica RT2012 ya pretendía que los edificios nuevos fueran mucho más eficientes desde el punto de vista energético, limitando el consumo de energía primaria a menos de 50 kWh/m2 al año, pese a que el consumo medio anual en el sector terciario es de 4 a 5 veces superior a ese umbral, en torno a 230 kWh/m2.
Pero, como su nombre indica, la RT2012 sólo se ocupa de los aspectos térmicos de los edificios. La RE2020 va más allá, no solo fijando objetivos de consumo energético aún más ambiciosos (consumo de energía primaria cero en lugar de un límite de 50 kWh/m2), sino también incorporando a sus especificaciones otras importantes preocupaciones medioambientales.
En concreto, la RE2020 establece 5 requisitos de rendimiento. En primer lugar, hay objetivos reforzados y nuevos métodos de cálculo para los indicadores ya introducidos por RT2012: optimizar el diseño energético de los edificios (indicador Bbio), limitar el consumo de energía primaria teniendo en cuenta la proporción de energía renovable (indicadores Cep) y limitar las molestias durante el verano (indicador Ticréf).
Se han añadido dos nuevos indicadores : limitar el impacto en el cambio climático asociado al consumo de energía durante una vida útil de 50 años (indicador Icénergie) y limitar el impacto en el cambio climático de los componentes de los edificios, desde su construcción hasta el final de su vida útil (indicador Icconstruction).
Al añadir estos nuevos indicadores y modificar los umbrales y métodos de cálculo de los indicadores existentes, RE2020 :
- Exigir a arquitectos y constructores que analicen el ciclo de vida de la construcción para tener en cuenta todo su impacto de carbono, desde la extracción de los materiales necesarios para su producción y la fabricación de materiales, hasta su construcción, funcionamiento y destrucción, así como el tratamiento de los residuos resultantes.
- Fomentar el uso de materiales biológicos menos contaminantes, como la madera, la paja, el corcho, el cáñamo, la guata de celulosa, los tejidos reciclados y la lana de oveja.
- Programar la eliminación progresiva de los sistemas de calefacción de combustibles fósiles en los edificios nuevos (lo que también afianza su desaparición gradual de los edificios existentes).
- Hacer que los edificios sean más agradables para vivir, sobre todo cuando hace calor.
- Fomentar el uso de sistemas pasivos de aire acondicionado
- Fomentar la innovación en el sector de la construcción para afrontar el reto de lograr la neutralidad de carbono en 2050
- Animar a arquitectos y constructores a adelantarse a la futura normativa mediante una etiqueta gubernamental que vaya más allá de los requisitos establecidos(basada en el mismo principio que la etiqueta E+C- que prefiguró la RE2020).
La fijación precisa de los valores umbral para los edificios de oficinas no se establecerá por decreto hasta principios de 2022, de ahí el desfase en la aplicación de la RE2020 entre los sectores terciario y residencial.
Sin embargo, en textos muy técnicos ya se exponen los requisitos en materia de recursos que deberán cumplir las obras de edificios residenciales y de oficinas, y dan una idea de los esfuerzos y competencias necesarios para aplicar correctamente la nueva normativa. En particular, las oficinas de diseño térmico y medioambiental tendrán que mantener un diálogo entre las distintas partes interesadas durante toda la fase de construcción para garantizar que cualquier modificación del proyecto in situ no comprometa el cumplimiento de la RE2020.
3 - ¿Cuáles son los beneficios esperados para los ocupantes de los espacios de trabajo?
- Un importante ahorro energético, que acabará compensando los costes de construcción adicionales asociados a las nuevas normas;
- Mayor bienestar laboral para los ocupantes (con más luz natural, materiales más estéticos, mejor calidad del aire interior, confort térmico garantizado en verano e invierno);
- Atractivo del lugar y mejor imagen de la empresa ante los empleados que comparten preocupaciones medioambientales.
